Los
secretos de un maquillaje impecable
El maquillaje
no es algo tan simple como darse unos toques de color en tu rostro. Podrás
sacarle el máximo partido resaltando las facciones más bonitas
y disimulando aquellas que no te agradan tanto.
Te ayudamos
a cuidar tu piel y prepararla para el maquillaje con 3 sencillos consejos:
1. Es de vital importancia
invertir en buenos cosméticos. Siempre es preferible tener pocos
productos pero de calidad.
Has
de tener en cuenta que estos productos los aplicarás en una zona
sensible, importante y muy visible, por lo que los cosméticos a
utilizar deben además de embellecer la piel, cuidarla y mimarla.
2. Asegúrate
de que los productos que utilices para maquillarte sean “hipoalergénicos”
y que se adapten a las características específicas de tu
piel.
3. Los utensilios que
utilices para aplicar el maquillaje son de vital importancia para lograr
el efecto deseado. Descarta la idea de que con una misma brocha puedes
aplicarte los polvos y además el colorete, ya que cada zona requiere
de pinceladas distintas. Además nunca debes mezclar distintos colores
utilizando la misma brocha.
Los utensilios
imprescindibles en tu neceser de maquillaje:
* Un corrector
* Un fondo o
base de maquillaje
* Polvos sueltos
* Sombra de ojos
de al menos 3 tonos
* Máscara
de pestañas
* Perfilador
de labios
* Pincel para
la aplicación del tono labial
* Barra de labios
* Colorete
* Varias brochas
para aplicar polvos, sombras y colorete
* Algunos pañuelos
de papel para corregir el exceso de maquillaje
Una vez dispongas de los productos
y utensilios adecuados, llegó la hora de comenzar a maquillarte.
Elige un lugar destinado para ello, preferiblemente con buena luz y a ser
posible “natural”, haciéndolo así cuando salgas a la calle
no te llevarás sorpresas. ¿Comenzamos?
1. “Limpia en
profundidad” tu rostro antes de comenzar a maquillarte, retirarás
las posibles células muertas que tu piel haya podido generar durante
el descanso nocturno y preparará la piel para el maquillaje.
2. Seguidamente
es imprescindible la aplicación de una “crema hidratante”específica
para tu tipo de piel, ya sea grasa, mixta, seca o sensible.
3. El siguiente
paso será “disimular rojeces o imperfecciones” con ayuda de un “corrector”.
Aplícalo con la yema del dedo mediante ligeros golpecitos hasta
difuminar completamente el producto.
4. Le toca el
turno al “fondo de maquillaje”. Es de vital importancia aplicarlo correctamente,
ya que será en definitiva los cimientos a la hora de conseguir un
maquillaje perfecto y proporcionarnos una tez suave y luminosa.
Opta
por un tono similar al color de tu piel y, extiéndelo con la ayuda
de una esponjita ligeramente humedecida en agua, o bien, con la yema de
los dedos.
Truco: Evita
el efecto “máscara” difuminando muy bien el producto por la barbilla
y cuello.
5. Una vez unificado
el tono de tu cutis, procede a fijar el maquillaje con “polvos sueltos”.
Aplícalos con una brocha grande y esparce por cara y cuello.
6. Acto seguido
se procederá a maquillar los ojos. Es importante que tus “cejas
estén perfectamente depiladas”.
7. Se comenzará
por las “sombras”, juega con varios tonos.
Utiliza
para el párpado móvil un tono medio.
El
color más oscuro resérvalo para la línea exterior
del ojo, situada en la intersección que forma el ojo con el arco
de la ceja.
Justo
por debajo de la línea de la ceja se aplicará la sombra más
clara y luminosa.
Truco:
Da un toque con la “sombra más clara en el lagrimal” y lograrás
causar un efecto de agrandamiento del ojo.
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