Prevenir
la anorexia y la bulimia nerviosa
Los adolescentes,
que están sufriendo cambios físicos, emocionales y sexuales,
son una población muy sensible a los mensajes que llegan desde los
medios de comunicación donde se asocian un aspecto físico
ideal, con una imagen de autocontrol, atractivo, inteligencia y éxito.
Es por ello fácil de entender
que los adolescentes hagan dietas incontroladas, para alcanzar esa imagen
ideal.
300x250
La detección precoz y la prevención
son piezas claves para evitar que estos trastornos alimentarios progresen.
Desde la escuela se puede estar atento
a ciertos signos que denotan que algo no marcha bien, luego un diagnóstico
profesional, dirá si se trata o no de un trastorno alimentario.
Qué
hacer cuando se detecta un problema en el aula
Consultar con especialistas para
programar la alimentación de los alumnos y dejar tiempo suficiente
para realizar todas las comidas.
Enseñar a los estudiantes
que existen distintos tipos de cuerpos y pesos. En particular, las características
mediterráneas suelen estar alejadas de ciertos modelos que les proponen.
Enseñar a los estudiantes
el papel de la grasa en el cuerpo.
La grasa forma parte del sistema
que nos mantiene vivos. Explicarles el peligro de las dietas incontroladas.
Sin asustar, informando.
Hacer hincapié
en la comunicación, la autoestima y la confianza en sí mismo.
Esto le
dará fuerza a resistir la presión de sus compañeros
y la sociedad que les invita a cambiar para ser "perfectos" o para tener
cierto aspecto. |