Claves
para alcanzar una mejor sexualidad
Sobre el
sexo circulan miles de recetas y mitos. Pero la clave para alcanzar una
sexualidad plena reside, según el especialista entrevistado por
Gineconet, en la comunicación y la autoestima dentro de la pareja.
El estrés y la rutina, por el contrario, tienen un efecto adverso
para las relaciones.
Poder gozar de una buena sexualidad
es, desde siempre, el deseo de la mayoría de los hombres y mujeres.
Miles de recetas y mitos circulan de boca en boca. Sin embargo, la clave
para alcanzar una sexualidad plena dentro de la pareja reside en una herramienta
al alcance de todos: la comunicación.
El doctor Francisco Argañaraz,
psiquiatra y sexólogo del Hospital de Clínicas de la Ciudad
de Buenos Aires, explica: “Es importante que cada uno tenga la libertad
de expresarse y comunicar lo que siente y lo que piensa desde un punto
sexual y no sexual”. La comunicación, según el especialista,
favorece a la apertura y la confianza de la pareja y permite superar miedos
y prejuicios.
“Muchas veces, la mujer sobre todo
no se anima a pedirle cosas a su pareja. Por eso es importante lograr un
buen nivel de diálogo para aprender a brindar y recibir placer”,
remarca Argañaraz. Y como en la sexualidad no valen las fórmulas,
cada vez que se inicia una relación es necesario volver a aprender
los gustos y necesidades de la nueva pareja.
Entre los causantes del displacer
sexual la incomunicación es un tema recurrente. Muchas veces la
pareja lleva a la cama sus problemas cotidianos y eso influye negativamente
al momento del encuentro sexual. “Hay que aprender que los problemas se
resuelven hablando y no en la cama. Porque si intento cobrar cuentas pendientes,
si hay rencores ahí, entonces uno no se puede entregar ni liberarse
porque no confía en el otro”, explica el sexólogo.
Otra cuestión que no debe
sobreestimarse es el estrés, una causa muy común de trastornos
en la sexualidad. “Cuando estás estresado no podés desengancharte
nunca de las situaciones tensionantes y no te podés relajar. Entonces
te vas a la cama con una mochila encima, y eso en lo físico no permite
la entrega ni el goce”, dice el doctor Argañaraz.
Por eso, poder disfrutar de situaciones
placenteras durante el día (“como salir a tomar un helado”) favorece
la relajación. Pero además, se debe recordar que las situaciones
estresantes no sólo pueden llegar a presentar problemas en el presente,
sino también una situación de mucho estrés hoy puede
ser la causa de un malestar en lo inmediato o a largo plazo.
La rutina puede llegar a ser otro
de los factores causantes del deterioro de la sexualidad. Cuando se empieza
a repetir invariablemente una fórmula, tener relaciones sexuales
puede transformarse en un trámite poco placentero. Por eso, los
especialistas recomiendan romper con la rutina, renovarse y descubrir nuevas
fuentes de placer junto a la pareja.
Pero tanto los hombres como las
mujeres, remarca el doctor Argañaraz, no deben olvidar nunca que
el mayor estímulo con el que cuentan es la propia autoestima. Por
eso, si una persona está bien en este aspecto va a poder tener una
mayor seguridad a la hora de la entrega sexual.
-¿Cuándo
es recomendable consumir Viagra?
-El Viagra es un medicamento muy
bueno que ha tenido un excelente resultado en los pacientes que lo necesitan.
Pero a aquellas personas que no tienen un problema físico y, sin
embargo, lo consumen el medicamento no les va a hacer ningún efecto.
Lo que sí puede aportar es seguridad a la hora del rendimiento sexual,
pero eso es algo totalmente mental: el órgano excitatorio y orgásmico
por excelencia es el cerebro.
-¿Cambia
la sexualidad después de los 50 años?
-Sí, lo que cambia es que
requiere más tiempo. No es que se acaben los reflejos o las respuestas
ante los estímulos sino que se hace más lenta. Uno puede
tener sexualidad hasta los últimos días de su vida. Lo que
no puede pretenderse es tener la misma sexualidad a los 50 años
que a los 20. Con el paso del tiempo necesitamos un estimulo más
intenso, de mayor tiempo y en lugares más específicos.
Pero ni la menopausia ni la edad limitan el deseo y el goce sexual.
-¿Cuándo
se debe consultar a un especialista?
-Cuando hay un problema puntual que
no se puede solucionar. A veces puede resolverse a través de la
reeducación, donde trabajamos principalmente el tema de la comunicación.
Otras veces puede ser por medio de una intervención más psicoterapéutica
o farmacológica.
MITOS Y
VERDADES SOBRE EL SEXO
Afrodisíacos
El tipo de alimentación no
influye al momento de disfrutar más o menos de la sexualidad. Científicamente
no está comprobado que la comida estimule directamente el deseo
sexual. “Las personas somos muy sugestionables, por eso, lo que nos va
a provocar un orgasmo no es la comida en sí, sino lo que cada uno
deposita en ella”, asegura el doctor Argañaraz.
Cremas estimulantes
Es falso que su uso incremente el
deseo sexual. Lo que ayuda a lograr un mayor nivel excitatorio no son las
cremas por sí mismas sino el propio estímulo de las caricias
y los masajes.
Buen descanso
Es falso que aquellas personas que
duermen más de 8 horas diarias logren gozar más intensamente
del sexo que aquellas que duermen menos. “Si uno toma el sexo como algo
placentero que ayuda a la relajación y se disfruta, eso es mucho
más estimulante que dormir 8 o 10 horas. Se puede haber tenido una
noche de intercambio sexual placentero y haber dormido sólo 4 horas
y sentirse mucho más revitalizado que aquel que durmió mas”,
desmiente el doctor Argañaraz.
Estado físico
Si bien puede influir contar con
un buen estado físico a la hora de tener relaciones sexuales, no
es algo muy importante. Sin embargo, los especialistas recomiendan tener
durante el día algún tipo de actividad placentera que ayude
a la persona a distenderse.
Tamaño
del pene
No es imprescindible para que la
mujer pueda disfrutar, ya que no está directamente relacionado el
tamaño con el placer. El doctor Argañaraz asegura: “La cuestión
es cómo se estimula, la calidad de la misma. El problema es que
las mujeres tienen la fantasía y creen que si su pareja no tiene
un pene grande no van a poder disfrutar, entonces ahí se reprimen
y limitan”.
Penetración
Es falso que la sexualidad pase exclusivamente
por la penetración. La misma está conformada por estímulos
diversos como los besos, caricias, abrazos, masajes, etc., que también
aportan al goce sexual.
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